Buenas noches mis queridos amigos, si es raro.. que yo este aqui descargando un poco de mis pensamientos y sentimientos tras unas teclas y una pc, el motivo por el que los convoque a leer estas lineas tiene mas que ver con un recuerdo personal y un hecho reciente que me hizo pensar en mis cambios, que me imagino que son logicos de todo ser humano, porque no soy muy creyente en aquellos que dicen que el dinero no cambia a la persona... que uno no pierda sus principios no quiere decir que no cambie, algo de eso me ha pasado a mi en estos dias.. y paso a contarle el primer caso de un Yaniel en plena edad de crecimiento apenas 16 años, un contexto social economico diferente al mismo Yaniel de hoy con 21..
Como bien explicaba antes a los 16 años, la vida me llevo a Montevideo a vivir por escasos siete meses, en donde aprendi muchas cosas que hoy conservo, quizas no era la mejor situacion pero hasta de lo mas negativo siempre se saca algo bueno, y lo que yo aprendi de ese tiempo fue a compartir, compartir para que si yo tengo esto y vos no tenes nada , los dos podamos tener un poquito de lo mismo, saber prestar y recibir, asi sea poco lo que uno tiene para el intercambio, la intencion valia y eso llenaba el alma ( aunque quizas no la panza ni los bolsillos ), volviendo al tema puntual .. estaba yo en la boleteria de una humilde cancha de futbol del centro montevideano en donde jugaba mi equipo de futbol, me acerque a sacar mi entrada para poder ingresar pero con una particularidad, todo mi dinero era lo justo y necesario pero en monedas de muy bajo valor, por ende la montaña de niquel era relativamente grande.
Al querer abonar en la ventanilla, el vendedor no quiso hacer el intercambio por tener toda esa cantidad de monedas y no tener un billete como el entendia que correspondia, a lo que yo tuve una mezcla de sensaciones extrañas que hoy me dura cada dia que recuerdo ese momento, por un lado la bronca de despreciar mi dinero, que habia podido juntar para estar en esa cancha, por el otro tristeza, porque sentia que mi unica forma de pago realmente no eran el valor apropiado para abonar una entrada, sino que un billete podria haber sido mejor.. despues de discuciones entre el vendedor, la policia, mis amigos y yo no hubo otra opcion para el de la ventanilla que aceptar mi dinero sea de la manera que sea, de muy mala gana conto que ni un peso faltara en ese puñado de monedas que le entregue y me dio mi pase al estadio.
Resulta que ahora con 21 años, una situacion economica diferente ( para bien ) a la que en ese momento me tocaba atravesar, puedo darme el lujo de comer fuera de mi casa y abonar ( ahora si con billetes y sin problemas ) el importe final de lo consumido, y eso fue lo ocurrido en los dias pasados en una cadena de comidas rapidas de la mas importantes del pais , en donde la simpatica cajera me dio de vuelto 6 con 50 todo en monedas chicas a lo que primero puse cara de , "no quiero tantas monedas", pero enseguida recorde ese hecho que marco mi vida de cierta manera y con una sonrisa en los labios le dije "Gracias por las monedas siempre son necesarias".

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